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Hallazgo En Batallón 14 Abre Nuevas Expectativas

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In Uruguay, new hopes of finding the bodies of disappeared prisoners have been aroused by the discovery in October 2011 of at least one body buried in a field next to the army base of Batallón 14 in Toledo. Forensic anthropologists had been called in by the judge investigating the disappearance of Maríá Claudia Garcíá de Gelman, daughter-in-law of the Argentine poet Juan Gelman. The prisoner had a child, Macarena, who was illegally adopted at birth by a Uruguayan policeman. When she recovered her identity in 2000, she and her grand-father launched a campaign to find her mother’s body. Meanwhile, in January 2012, following a long campaign by SERPAJ (Justice and Peace) and other human rights organisations, the Uruguayan government finally agreed to hand over the Centre for Defence Studies (CALEN), a centre for torture and detention during the military dictatorship, to become a National Institute for Human Rights.

Por Martín Cajal (martin@eldiario.com.uy) | Sábado, 22 de octubre del 2011

 

fosas_en_uruguayEl hallazgo de huesos humanos enterrados en un cuartel militar abrió nuevas expectativas para conocer el destino de desaparecidos de la dictadura uruguaya. Entre ellos, María Claudia García, nuera del poeta argentino Juan Gelman, cuyos restos se sospecha que se puede encontrar en ese lugar.

Las autoridades uruguayas, encabezadas por el presidente Jose Mujica, confirmaron ayer la presencia de restos humanos en un cuartel del Batallón 14 del Ejército, ubicado a las afueras de Montevideo. Allí se realizaban excavaciones en busca de desaparecidos durante la dictadura militar.

El hallazgo fue por parte de un equipo de Antropología Forense liderado por José López Mazz, quien desde principios de este año trabaja en el lugar por orden del juez Pedro Salazar, encargado de la causa de María Claudia García, secuestrada en 1976 en Buenos Aires y trasladada a Montevideo como parte del Plan Cóndor de cooperación entre las dictaduras de la época en la región.

En Uruguay, María Claudia dio a luz a una hija, Macarena, que fue entregada a un policía uruguayo, y luego desapareció. Una vez recuperada su verdadera identidad en 2000, Macarena y su abuelo Juan Gelman comenzaron una campaña para buscar sus restos.

El Batallón 14 fue excavado hace tres años, en busca de los restos de María Claudia luego de que algunos ex militares indicaran que allí habían sido enterradas varias víctimas de la dictadura, si bien no se encontró nada en esa ocasión.

Pero nuevos indicios llevaron a la Justicia a ordenar nuevas investigaciones en ese lugar a principios de este año que llevaron al hallazgo del cuerpo.

Acerca del proceso de identificación, López Mazz dijo que aún no se puede adelantar nada: “Hay mujeres que son altas y hombres que son bajitos… Todo lo que tiene que ver con la identificación lleva un tiempo”. El antropólogo explicó que primero “hay que hacer estudios al esqueleto y luego hay que ir al laboratorio”. En 15 o 20 días, mínimo, podrían tenerse los primeros resultados.

“Teníamos la firme convicción de que allí había gente enterrada y ahí está la prueba”, indicó López Mazz.

Por su parte, el presidente Mujica contó que lo llamaron de Presidencia “para avisarme que el equipo que estaba trabajando daba cuenta de haber encontrado un resto óseo. Hacia tiempo que se estaba buscando y se trabajaba discretamente y en silencio porque cualquiera sabe las dificultades que entraña y no se querían crear expectativas”.

Como la mayoría de los restos óseos sigue bajo tierra, el equipo de Antropología Forense seguirá trabajando en la jornada de hoy para desenterrarlo completamente.

Ignacio Errandonea, portavoz de la asociación de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos en Uruguay, dijo a agencia EFE que este hallazgo confirma “lo importante que es seguir investigando y excavando” para encontrar a los desaparecidos y destacó que “con un mínimo de voluntad política” es fácil encontrar “vestigios de verdad”.

“No se sabe bien si habrá más ni cuanto más falta por excavar. Hay mucho por hacer y esto por desgracia es muy lento. Pero hay que hacer excavaciones donde los testimonios ameriten”, declaró Errandonea.

Cabe destacar que la aparición de los restos se produce justo cuando el Parlamento uruguayo se prepara para debatir un proyecto del Frente Amplio que pretende evitar la prescripción de los delitos cometidos durante la dictadura, prevista para el próximo 1 de noviembre.

Lo que pretende el FA es que las torturas, violaciones, asesinatos y secuestros cometidos entonces sean considerados delitos de lesa humanidad y no delitos comunes, tal y como sostiene la Suprema Corte de Justicia del Uruguay.