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Javier Diez Canseco – the death of a leader

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Javier Diez Canseco: a leader

Javier Diez Canseco, who has died of cancer at the age of 65, was one of the most important leaders of the Peruvian left. A man of integrity and courage, he was a human rights activist, and was a member of parliament on several occasions.

Javier Diez Canseco partió a los 65 de edad, sin cesar de luchar

El político, congresista y líder del Partido Socialista, Javier Diez Canseco, falleció ayer por la noche en Lima, con 65 años de edad, a causa de un cáncer con el que lucho férreamente en los últimos meses; el hecho fue difundido tras ser confirmado por la congresista Rosa Mavila.

Diez Canseco había revelado en febrero de este año que padecía de cáncer, el cual a iba a encarar, según sus propias palabras, “con la misma energía en defensa de la vida y los derechos fundamentales que he buscado tener durante toda mi trayectoria”.

El fallecido parlamentario, nacido en Lima un 24 de marzo, es recordado como un luchador social, acompañante fiel de movilizaciones sociales, como un probo hombre de izquierda, ligado persistentemente a la defensa de los derechos humanos, o como un tenaz persecutor, dentro y fuera del parlamento, de la corrupción de la clase política.

Tras ser desterrado a Argentina por el gobierno militar, a fines de la década de 1970, postuló a la Asamblea Constituyente de 1978, que elaboraría una nueva Carta Magna antes de la transición democrática de entonces.

Diez Canseco logró recibir el respaldo del electorado en esa postulación y, desde entonces, se dedicó por completo a la vida política, lo que se tradujo en su elección, en diversas oportunidades, al Poder Legislativo.

Su gestión parlamentaria estuvo vinculada, principalmente, a temas de pacificación, lucha contra el narcotráfico y anticorrupción, así como a asuntos de derechos humanos, especialmente los referentes a las personas con discapacidad y minorías sexuales.

De igual forma se distinguió, también, por su labor de fiscalización e investigación, por lo que participó, repetidas veces, en distintos grupos de trabajo legislativos formados para estos fines.

Como muestra de lo anterior, cabe decir que se desempeñó como presidente de las comisiones investigadoras del Espionaje Telefónico, atribuido al otrora Servicio de Inteligencia Nacional, y del mal uso del dólar MUC (subsidiado por el Estado), durante el régimen del presidente Alan García.

De igual manera, fue titular de la Comisión Especial del Senado sobre Deuda Externa Peruana.

Trabajó, además, como vicepresidente de las comisiones investigadoras de la Matanza de Campesinos de Chumbivilcas, del Asesinato del Alcalde de Huaura y de la Matanza de Campesinos en la localidad Umaya-Chambara.

Integró, además, la Comisión Investigadora de la Matanza de Barrios Altos.

En su larga trayectoria legislativa también ocupó la presidencia de la Comisión de Delitos Económicos y Financieros del Congreso de la República, entre 1990 y 2001, así como la vicepresidencia del grupo de trabajo que indagó los casos de corrupción de la década 1990-2000.

En esa larga biografía política, Diez Canseco, quien durante los primeros años formaba parte del Partido Unificado Mariateguista (PUM), uno de los miembros de la alianza Izquierda Unida, hizo giro en su camino.

Es que para las elecciones generales de 2006 fundó el Partido Socialista del Perú con el que postuló a la Presidencia de la República. Sin embargo solo obtuvo el 0.5% de la votación.

Javier Diez Canseco estudió derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos entre 1967 y 1968, y sociología en la Pontificia Universidad Católica del Perú entre 1965 y 1971.

Años antes, había cursado su primaria en el colegio Inmaculado Corazón y la secundaria en el Santa María Marianistas.

Su padre era gerente del Banco Popular, y vivió en un ambiente acomodado. No obstante, el padecimiento de la poliomielitis cuando apenas tenía un año de edad, le permitió un primer acercamiento con la necesidad de luchar en la vida y con las desigualdades sociales.

No obstante su formación religiosa, dejó de practicar la fe católica cuando ingresó a la Católica. En la universidad publicó la revista de literatura El Gallito Ciego, junto a Mirko Lauer Holoubek, Abelardo Sánchez León y Manuel Piqueras Luna.

En 1970, salió elegido presidente del Centro Federado de Estudiantes de Ciencias Sociales de la PUCP, y al año siguiente, presidente de la Federación de Estudiantes de la PUCP (FEPUCP).

Durante esos años, se hizo militante de Vanguardia Revolucionaria junto a Ricardo Letts Colmenares, Edmundo Murrugarra, Humberto Rodríguez Pastor, Fernando Rospigliosi, entre otros.

En abril pasado, el Poder Judicial volvió a declarar nula la suspensión de 90 días al legislador y le concedió al Congreso un plazo de cinco días útiles para restituir los derechos del parlamentario sancionado por el pleno del Legislativo.

Hoy descansa en paz y se convierte en un hito de la política peruana, un referente para las nuevas generaciones y para la reivindicación de que se puede hacer política de forma limpia y coherente, sin incurrir en actos de corrupción y con una altísima vocación de servicio al bien común.